Rahuaj-Pampa “pampa de lloque”, muchos escuchamos de las lomas y las punas; recordar momentos vividos, en las entrañas de nuestra tierra, lugar lejano a la ciudad, con una sobre vivencia entre mitos y cashqui... ¡hummmm!
Una mañana nublada, por un camino empinado, partimos a Rahuaj-pampa del paraje del Puente de Corte, (Rinconada), mientras tanto las abundantes y gélidas aguas del río Grande con su ruido nos avisa que las lluvias continúan.
Eran las 7 de la mañana, el sol irradiaba las cerros verdes, esperamos a Alejandro Dolores que llegaba al Corte con tres acémilas y sus dos perros fieles; ¡Qué hermoso se aprecia el paisaje! y la emoción de conocer las lomas grande es mas fuerte que los obstáculos del sinuoso camino a ellas, y me pregunto. ¿Qué paraje nos espera?, y ¿Qué cerro para amansar?, recuerdo los cuentos de nuestros padres y abuelos que hablaban de los encantos “La pushallinlla”, “El cerro hablador” y otros.
Mientras subíamos el empinado cerro, Alejandro nos empezó a contar que había pasado mala noche, que a su vecino Custer le había dado un cólico estomacal, es por ello que demoró en llegar con las acémilas, caso contrario ya estaríamos en Rahuaj-pampa.
Después de una hora y media de caminata, llegamos a Rahuaj - pampa, nos esperaban con emoción Jesús Dueñas, Genoveva (hija) y Keila (nieta), muy ameno y emotivo fue la recepción, en verdad no lo esperábamos, ¡Gracias amigos!, hufffff y ahora a disfrutar del viaje. Eran las 10:30 a.m. descargamos el equipaje y nos invitaron a pasar a la cocina para tomar un rico desayuno, la sopa de cashqui preparado con papa y el aromático chanchi de lomas, acompañado con su cancha y mantequilla tierna.
Empezamos a convivir con la vegetación de nuestras lomas ocrosinas, como la rapanca, ortiga, lloque, quincha y otros que no recordamos sus nombres, y no podemos dejar de nombrar a los frutales silvestres: el mito, la pitajaya y el palcho, a pesar de su poca producción en este año.
El día continuaba y llegó la hora de almorzar, nos esperaba Genoveva y Keila con el delicioso picante de cuy con papa y una sopa de Machca con Charqui (harina de trigo y carne seca), disfrutamos del almuerzo con un vino que llevamos para hacer el pago a la mama pacha. ¡Qué rico Carajo! Sólo para los privilegiados como nosotros en esta época del año.
Seguidamente el panorama de la vivencia se refleja en las costumbres de la crianza de ganado: vacuno, caprino, ovino y porcino; sin embargo cabe resaltar que, la cría del ganado vacuno es el 70% aproximado de la población ganadera, es por ello la dedicación en la elaboración de los productos lácteos: el queso, la mantequilla, el requesón y la jechia. Esto es en nuestras “Lomas de Ocros”.
Llegaba el atardecer, de pronto una tupida y algodonada neblina empezó a cubrir nuestras carpas. Mientras se preparaban los quesos y el requesón, Jesús nos contaba que en sus épocas había más niños y jóvenes que participaban de los tradicionales juegos: a las escondidas, el burro al pasto, la chapada, el perro y el venado, entre otros.
La convivencia de los ganaderos en los Jatos (choza) es impresionante, por un momento me imagino que Ocros se trasladó a las Lomas, cuando observo a: Jesús Dueñas, Néstor Veramandi, Irene Zenozain, Julia Dueñas, Eusebio, José Maldonado, Isaías Tarazona, Elías Beltrán, Quinciano Ramírez, que circundan la zona de Rahuaj-pampa, Ñamush, Callao Grande; y otros que se encuentran en los parajes de Huamanin, Tantacarhua, Portachuelo, Aysha Grande, Cerro Perdido, etc.
Mientras oscurecia, empezo a caer la Jechua Tambia, en ese momento era el lugar perfecto para organizar nuestros pensamientos, transcurría la noche y mientras dormiamos escuchábamos los lacónicos mugidos de los becerros y ladrido de los perros, y cuando el sueño nos aplacaba, pensábamos; ¿Que nos espera el dia siguiente?.

¡Que rico sueño!, y dolor de cuerpo por el sueño realizado, nuestra carpa de aventura era pequeña y no confortable como esperábamos, el piso era duro, nuestra bolsa de dormir no fue suficiente, entre nos decíamos que hace falta un pellejito; ¿ves? por decir ¡no se preocupen!
En la cerrazón de la noche al observar la penumbra, sentí el rocío de la niebla que me acariciaba, la suavidad de un frío prístino me escarapela la piel; silencioso la noche nublada y una mente a la espera que amanezca para seguir conociendo; y ¡amaneció...!
Se escucha la voz de Alejandro - comenta que amaneció anublado, ojala cambie el tiempo; de pronto las aves empezaron a canturrear alegremente: “las pichuchancas, las tortolitas, los perdices, los ruiseñores, los picaflores y los hermosos jilgueritos amarillos”, y contagiados nosotros empezamos hacer voz del buen día.
Alejandro dice – bueno, ¡mientras las damas van descansando, nosotros vamos a realizar un trabajito para este día!, - prepara el cuchillo para sacrificar al cordero; me pregunto, ¿no era broma el comentario de ayer?, la alegría nos embarga por el gran gesto de la familia Dueñas y Dolores. Sacrifican al carnero sobre un cajón vacío del queso, Brayan prepara una taza para recibir la sangre, luego a quitar el cuero, las vísceras y queda la rica carne fresca.
Jesús - había madrugado a Tantacarhua en busca de las vacas y acémilas, al retorno llega con su rahuaj-yanta en el hombro, como un típico leñador con costumbre de nuestro pueblo, a la vez comenta que más tarde va a despejar, ¡bien por nosotros! que podremos disfrutar de la naturaleza.
Genoveva y Keyla - nos tienen preparado una sorpresa, un buen desayuno: papas sancochadas con su rica sangre y tripas fritas - acompañado con zarza de cebolla y ajicito, y Quaquer con pan, ¡que rico desayuno!. ¡Esto es para disfrutar!, barriga llena - corazón contento.
Las vacas llegan mugiendo al jato, los becerros braman en el corral queriendo amamantar, llega Brayan con la noticia que “Custer ha muerto”, al escuchar lamentamos y preguntamos ¿Qué habría tenido - cólico estomacal?; comentamos, ¿podría ser apendicitis también?.
Alejandro nos cuenta, ”Custer se retorcía de dolor hasta se golpeaba la cabeza en el piso, hubo un momento que no reaccionaba y nos asustamos, pero cuando Julia le agarró su estomago para frotarle con agua hervida de plantas medicinales reaccionó y dije, ¿este compadre es mañoso creo?, al ver que se tranquilizó, tuve que regresar al jato a descansar”. Al final de todos los comentarios que recibimos que Custer había muerto, no era cierto porque él estaba en Ocros recuperándose del susto que le dio la vida. Seguidamente - prepara un palo de rahuaj en forma de una barreta y empieza a cavar la tierra para construir un horno con piedras. Luego mientras calientan las piedras, Jesús y Alejandro van a moler el chincho, aji y ajo, en un batán ubicado en la Cueva de Rahuaj-pampa.
Genoveva alista la soga y un balde, Keyla va abrir el corral para soltar a los becerros y ordeñar las vacas, la leche espumante llena el balde; cogemos una taza y una porción de cancha para disfrutar la rica leche fresca, cremosa y espumante que deja bigoteras en los labios, en verdad es rico y natural.
Llega Eulágia Veramendi para ayudar a Genoveva a alistar la papa, el camote, la yuca. Mientras pasaba el tiempo la zona empezó a despejar. Enrrumbé a visitar otros jatos y en el camino me encontré con Eusebio Maldonado cabalgado su mulo y dos acémilas con cargamento de Queso y de Rahuaj-Yanta, me pregunta ¿A dónde vas? - respondo - al jato mas cercano, llego a Rahuaj-pampa Chico, Ñamush, y al retorno paso por un puquial, le encuentro a Brayan llenando porrones de agua para el consumo diario en el jato, pregunto ¿Cómo se llama este lugar?, responde, puquial de Ñamush; ¡qué bueno! digo y voy avanzando. En la cuesta cogí una pitajaya y cinco mitos maduros lo poco que encontré, había caminado aproximadamente dos horas ya me sentía cansado, en el camino encuentro un burro, no me quedo corto ni perezoso para cabalgar a empelo y llegar a Rahuaj-pampa que me esperaban con el almuerzo, adelantamos con el caldo de carne de carnero con papas, mientras se cocía la pachamanca.
Empezamos a prepararnos con los servicios para la pachamanca que sale calientito, primero antes de todo a brindar con la Pacha-mama y los Auquillitos (ánimas que cuidan el cerro), ¡haaa que rico!; está bueno – dice Félix, Alejandro, Genoveva, Eulagia, Keyla y Brayan; retiramos la tierra, sale el humo y el olor impregna el ambiente, se ve la carne doradita, las papas, yucas, camotes crocantes, Genoveva y Eulagia se inspiran para servirnos la rica pachamanca y a disfrutar se ha dicho hasta chupar los huesos.
Luego de disfrutar nuestra rica pachamanca, mientras digiere nuestro estómago realizamos una pequeña caminata, en busca del “chanchi” para traer a casa; esta plantita deliciosa y aromática es difícil de encontrar; por su naturaleza, sensibilidad y fragilidad crece debajo de los árboles de Mitos, Rapanka, Rahuaj y quebradas, por eso tenemos que conocer el lugar, tal es así que caminamos unos 15 minutos del jato, que rico “Chanchi”.
Se hace mas tarde, se anubla y oscurece, llegó Néstor Veramendi (Wuiscur o Meracha) arreando un toro que se le había extraviado, porque al día siguiente retornaba a Ocros, también disfrutó de la pachamanca, mientras comía bromeábamos a su hermana Eulagia, “mencionando que la pachamanca que ha comido, era su carnero”; llegó la noche, empezamos a cobijarnos al costado del fogón, Jesús se anima a contarnos anécdotas y cuentos como una de ellas “El pacto del venado y el gato” muy atento nosotros escuchábamos el relato que nos hacía, con suspensos e intrigas de saber que pasaba [...], mientras deleitábamos nuestro rico trago, ¿Que tal no?.
Es nuestra última noche, a descasar se a dicho, Alejandro nos proporciona tres pellejos, para tender en el suelo y que rico dormimos sobre ello; por ese momento olvidamos del colchón o comodidades de casa y recordé, que en mi edad temprana había dormido así en la puna de Ocros (Yanameico).
Un nuevo día despejado y el último de nuestra estadía en las lomas, empezamos a sentir tristeza, pensar que tenemos que partir a la ciudad, a escuchar la bulla de los carros, de la multitud de la gente y otros. El hombre es errante desde muchos años y a la sobre-vivencia que en cualquier lugar se adapta, por lo tanto tenemos que continuar, nos quedaba corto el día y teníamos que recorrer algunos lugares que nos queda de las lomas, preparamos las monturas de los caballos y partir a la loma de Tanta-Carhua, un hermoso paraje como su nombre, cual historia lleva el nombre de la mujer mas bella de Ocros que fue reclutada por el Inca Pachacutec, seguimos el camino con dirección a Callao-grande, paramos en una lomada de Tanta-Carhua, de allí observamos que faltaba mucho y decidimos no continuar; en nuestro reposo nos pusimos a conversar con Alejandro quien fue nuestro guía del viaje, sus anécdotas personales y algunos chistes que hizo amena la conversación.
El primo Elías Baltrán cabalgado un mulo de color canela nos encuentra y nos comenta que se va hasta Callao-grande a ver sus vacas, compartimos el fiambre que llevamos, muy alegre enrumba a su destino; luego nosotros retornamos al jato porque ya era el medio día, antes de partir saboreamos la rica ushcupa combinado con chincho y papas sancochadas, nuestro agradecimiento especial a Genoveva y Keyla por brindarnos los ricos potajes típicos de las lomas con yerbas silvestres y aromáticas durante nuestra estadía.
Alistamos los equipajes para partir hasta el Corte (Rinconada), Alejandro y Félix nos confirman el cambio de ruta para el retorno por que la zona es mas llana, sin embargo los caminos escabrosos nos hace difícil para regresar, por momentos las acémilas no querían seguir, vamos caballo ¡arre, arre!, llegamos al paraje de Soledad, en dicho lugar pasa una acequia y todos a saciar nuestra sed y darnos un chapuzón en la cabeza, ¡que rico! ¡Qué frescura! huff... vamos que en el Corte nos esperan las rubias elenas aya yay, salud familia Dueñas y Dolores hasta pronto amigos. Se acabó el viaje y nuestra visita a lomas. ¡Qué pena, algún día regresaremos!; y enrrumbamos a la ciudad.
La narración de este pasaje, es el sentir de la convivencia de nuestros coterráneos que viven en esta temporada en las lomas; para las personas que lo hicieron en algún momento, ¡sé! que al recordar lloraran, alegraran sus almas y comentarán a sus descendientes, las lomas es mucho más, el tiempo nos a premiado para seguir conociendo y comentando, si deseas salir por un momento de la ciudad en esta época, visita las lomas de Ocros y convive con la naturaleza y sanará la enfermedad de tu ser. Hasta pronto con el cuento del “pacto del venado y el gato”.
Nuna ¿mepitaj shamunqui? Jechuapitá ¿Jechuacho imata ricashjanqui?, atojta ricashja, ushata micuican, achachay jajajaaa.
Dentro del trayecto encontramos algunas flores silvestres que enbellecen el paisaje de nuestras lomas en esta época.