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DEL TESORO
DEMANDAS. ACUERDOS Y DISPUTAS TRAS RECLAMO PERUANO POR PIEZAS DE MACHU PICCHU EN  PODER DE LA UNIVERSIDAD DE YALE
El gobierno ha señalado en el calendario el 5 de noviembre como el día en que se dará inicio a un a campaña intensiva- con movilizaciones, spots publicitarios y convocatoria general – que tendrá como objetivo que la Universidad de Yale devuelva miles de piezas extraídas en la ciudadela Machu Picchu y que permanecen en su poder por cerca de un siglo. Primero con indirectas, luego con amenazas, el gobierno parece decidido a recuperar las piezas por la vía penal. Más allá de lo que pareciera ser una estrategia legal mal planteada, poco nada se ha dicho sobre las posibilidades de nuestro país para conservar, estudiar, difundir y exhibir en bueno ambientes aquello que tanto reclama.

Hace días, el presidente Alan García reavivó la ya centenaria disputa entre el Perú y la Universidad de Yale al anunciar una campaña dirigida a recuperar las piezas de Machu Picchu que el explorador norteameriano Hiram Bingham se llevó del país luego de excavaciones realizadas en travesías de 1912 y 1915, bajo la modalidad de préstamo, como consta en dos resoluciones supremas de la época. “Mi invocación a la prestigiosísima Universidad de Yale (..), a su rector, sus profesores. Es no pasemos de 7 de julio del próximo año porque esa fecha es una línea divisoria: o nos entendemos y fraternizamos en torno a la integridad de Machu Pichu, o nos caracterizamos sencillamente como saqueadores de tesoros”, dijo. En respuesta, la mencionada casa de estudios norteamericana ha emitido un comunicado diciendo que el tema no se resolverá con amenazas y que pretende una solución amistosa. Enrique Ghersi, abofado de la universidad ubicada en el estado Connecticut, ha señalado que “la disputa por los objetos de Machu Picchu se encuentra actualmente ante los tribunales norteamericanos (se estima que a fin de año el Juzgado de Hartford, Connecticut, emita un fallo) como consecuencia de una demanda presentada por el gobierno peruano contra  la  Universidad de Yale. No obstante que, previamente se había alcanzado un acuerdo armonioso entre las partes que fue desconocido por el gobierno peruano luego de haberlo firmado”.

SIN CONDICIONES

El acuerdo al que hace referencia Ghersi es el que en el 2007 tuvo como representante de las negociaciones al entonces ministro aprista Hernán Garrido Lecca, papel que fue duramente criticado por arqueólogos e investigadores. Entre  las condiciones planteadas por la universidad, a través de ese acuerdo, figuraba una que  quedarse con los objetos de estudio durante 99 años mas, además de dirigir el museo a construirse en la ciudad del Cusco para albergar las piezas a ser devueltas.  Además, el documento no reconocía el papel que desempeñó el gobierno peruano de apoyo sin  precedentes a Hiram Bingham en 1912. Sin embargo, ese acuerdo de entendimiento nunca se ratifico. Por lo que el gobierno peruano actual no lo reconoce como válido.

El ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde, y el primer ministro José Antonio Chang mantienen su posición de que se realice la devolución al 100% de nuestro patrimonio, sin condiciones de por medio. Por su parte, el ministro de Cultura. Juan Ossio, a inicios de este mes comunico que existía una carta firmada por exalumnos de Yale en donde manifestaban su apoyo a la devolución de los objetos de los objetos arqueológicos al Perú. Así mismo, la National Geographic Society, uno de los patrocinadores de las expediciones de Bingham, también ha manifestado el respaldo al reclamo del Perú. Afirmando que los objetos fueron extraídos de nuestro país en calidad de préstamo. Otro argumento para lograr la repatriación es que el propio hijo y biógrafo del explorador, Alfred Bingham, incluye en su libro (publicado en 1989) la versión de su padre acerca de que el gobierno peruano tiene el derecho de exigir el retorno de todos los elementos únicos y duplicados.

RESTOS DE VALOR

De acuerdo con la historiadora Mariana Mold de Peace, autora de MACHU PICCHU Y EL CODIGO DE ETICA DE LA SOCIEDAD DE ANTROPOLOGIA AMERICANA (2003). La actitud del gobierno en este reclamo es contraproducente. “El manejo político del tema por parte del gobierno es lamentable, preocupante. Ha enjuiciado por la vía civil y estamos perdiendo, y ahora el presidente habla de hacer un juicio por la vía penal sin tener un proyecto para recibir las piezas. El Perú tiene capacidad para hacerlo, como lo ha hecho en costa norte. Inmediatamente el mundo entero podría dar la mano para todo esto, pero con el planteamiento beligerante del presidente y del primer ministro Chang, no vamos por buen camino, están alejando toda posibilidad de colaboración. “Mould de Peace también sostiene que la Universidad de Yale, pese al material que ha tenido por 100 años, ha efectuado sol 10 publicaciones, de las cuales casi la mitad de ellas datan de la época de Bingham.

¿Qué tesoros son los que guarda celosamente la Universidad de Yale? El historiador Henry Mitrani nos da algunas pistas. “No hay nada de oro, hay objetos cerámicos, huesos y objetos de piedras. Yale exhibe alrededor de 280 ceramios enteros; el resto son piezas de huacos o de piedra, adornos. Hay una cantidad de momias de humanos y animales encontrados en entierros”. El experto explica que existen miles de pedazos de ceramios rotos, “porque en el mundo prehispánico las ceremonias se hacían rompiendo ceramios”. Según la arqueóloga peruana asociada a Yale, Lucy Salazar, entrevistada por EL COMERCIO en junio de 2008, “el 85% tiene valor para el estudio académico. Solo el 15% es para museo”.

MATERIAL DE ESTUDIO















¿Nuestro país esta preparado para conservar, estudiar, proteger y difundir en condiciones ópticas los vestigios arqueológicos en disputa? Por generaciones, arqueológicos nacionales y extranjeros han realizado excavaciones y descubrimientos, sin capacidad de continuar con el estudio en laboratorio que sirva para realizar publicaciones, con dice Krzysztof Makowski, doctor (Ph.D.) en Ciencias Históricas  e investigador del periodo inca en la costa peruana. “Hay abundancia de material de excavaciones en Rinconada o en Puruchuca, por ejemplo. Cada mes llegan nuevos materiales y no podemos decir que no hay que investigar, pero en arqueología es bastante difícil conseguir dinero para laboratorio, lo que no quiere decir que no haya personas interesadas en investigar el material de procedencia de un proyecto tan famoso como Machu Picchu”. El especialista indica también que los métodos de arqueología contemporánea han variado y se han perfeccionado. “Nosotros solemos preferir material  proveniente de nuestras propias excavaciones porque tiene documentación de toda la memoria visual, gran cantidad de información que uno anota y que da muchas mas pistas para descubrir contextos que no solo son valorados por el investigador, sino también por el turista que visita museos y tiene información mas amplia”. Según Makowski, estas piezas tienen valor por ser de Machu Picchu, pero toda excavación contemporánea, si esta bien documentada, es mas rica que una de hace 100 años. “Tiene otros métodos de registro por eso tal parece que el peso del material de Machu Picchu es en este momento político, mas que científico”, añade. Antes que reclamar por un patrimonio que, en nuestro país, no tendría donde ser albergado (con las condiciones presupuestales y de conservación básicas), el gobierno, a través de los ministerios pertinentes, podría atender los muchos lugares arqueológicos que permanecen abandonados o son tierra de nadie para los ´huaqueros`. Se empieza por casa.

TODA EXCAVACIÓN CONTEMPORÁNEA ES MAS RICA QUE UNA DE HACE 100 AÑOS. "EL PESO DEL MATERIAL DE MACHU PICCHU ES POLITICO, MAS QUE CIENTÍFICO", SEGUN EL ARQUEÓLOGO MAKOWSKI
Fuente:
Revista SOMOS
El Comercio
Escribe: Pamela Montes I.
Ilustra: Piero Quijano
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Para calmar los ánimos. La universidad con sede en New Haven ha recordado co insistencia que en 1922 realizo la entrega de miles de piezas de la expedición de 1915 realizo la entrega de miles de piezas de la expedición de 1915. Sin embargo, se trata de restos de huesos cuya originalidad ha sido puesta en duda y que permanecen guardados en cajas y, según Mitani, en situación de abandono. “La mayor colección de ceramios mochicas que se llevo Max Uhle, por ejemplo, están en Berlín y otra parte en Berkely. Yale podría argumentar que la de ellos también es colección privada y preguntarse po que solo a ellos se les hace el reclamo”, añade Mitrani.
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